Mousse de yogur con salsa de kiwi (Reto “Alfabeto Dulce”)

Menudo enganche tengo con esto de los retos. Cada vez me gustan más y los encuentro más interesantes. Ya el mes pasado cuando tocó preparar algo con Brandy me sorprendía a mi misma con este helado. Esta vez era kiwi y tengo que decir que lo primero que me atrajo del ingrediente fue su color. Empecé a comer con la vista… Ya estaba yo viendo las fotos en blanco y verde… mmm! 

Esta vez contaba con menos tiempo del habitual, lo cual ya es una tragedia, así que debo reconocer que metí “kiwi” en Google y a ver qué me salía. Encontré esta receta que hoy os muestro de Eva Arguiñano, lo que no me sorprendió porque si hay alguien a quien le guste utilizar fruta en sus postres es a ella.

Tan solo he sustituido un ingrediente. En vez de usar gelatina opté por agar agar. Mucho más saludable y sobre todo, menos dañino con los animales :)

Mousse de yogur y kiwi

Su textura me ha parecido una pasada y no es de extrañar porque lleva tanto nata montada como claras a punto de nieve… aire, aire, como decía aquel cantaor flamenco de ojos claros :-) No tiene nada que envidiar a una mousse de chocolate o a unas de esas mousses del super. Queda feo decirlo pero parece industrial!

Vamos con la receta.

Ingredientes (para unos 10 vasitos de 125 ml)

3 yogures enteros naturales y azucarados

100 g. de nata para montar (3,5 % M.G)-muy fría-

2 claras de huevo

150 ml. de agua

1 cda. de agar agar

3 cdas. de azúcar

El zumo de un limón

Para la salsa de kiwi:

2 kiwis

2 cdas. de azúcar

El zumo de una naranja

Elaboración:

En un bol amplio, montar las claras a punto de nieve con ayuda de un robot de cocina o una batidora  con el accesorio de las varillas. Reservar en el frigorífico.

En otro bol, montar la nata bien fría hasta que ésta esté firme. Reservar en el frigorífico también.

Poner en un cazo el zumo del limón y el agar agar. Remover bien y llevar a ebullición. Para que el agar agar se disuelva y actúe es suficiente que esté un minuto hirviendo. Como precaución, comentar que no se ve en este momento que coja cuerpo sino que actúa cuando se va enfriando, así que sin dejar de remover llevar a ebullición y mantener un minuto. Apartar y dejar enfriar.

Batir los yogures con el azúcar y echar en la preparación del agar agar. Mezclar bien.

Incorporar las claras a punto de nieve y la nata montada. Mezclar bien con ayuda de unas varillas manuales haciendo movimientos envolventes para no bajar la preparación y conseguir una buena textura en la mousse (ya sabéis… aire, aire…)

Repartir la mezcla en los moldes individuales que hayáis elegido (en mi caso han sido vasitos de yogur de Lidl  ;-) y meter en el frigorífico hasta que cuajen (45 minutos como mínimo). 

Para la salsa de kiwi, tan sólo hay que triturar con ayuda de una batidora los kiwis con el zumo de naranja y el azúcar.

Lo ideal es cubrir la mousse con esta salsa en el momento de servir pero si no tenéis mucho tiempo y queréis dejarlo hecho antes tampoco hay problema. Total, el resultado será siempre el mismo: Ñam!

mousse vacía

Te vendrá bien saber que:

El agar agar es una gelatina vegetal de origen marino que proviene de diferentes algas. Disuelto en agua caliente y enfriado se vuelve gelatinoso. Es incolora, insípida y absorbe agua en cantidades de 200 y 300 veces su peso, formando una gelatina.

También hay un producto comercial denominado agar-agar. Es una alternativa a la gelatina animal para quienes llevan una alimentación vegetariana. Su gran ventaja es que con muy poco polvo de gelatina en una proporción de agua abundante, da lugar a una gelatina muy dura y compacta; en caliente gelifica, a diferencia de la gelatina habitual, de colas de pescado que tiene que estar completamente fría para que cuaje.

También cabe destacar que gelifica zumos de frutas exóticas, como por ejemplo la piña y que la gelatina no puede gelificar por la acidez de éstos zumos. Sin embargo, no hace efecto para gelatinizar en contacto con productos grasos, como caldos sin desgrasar o productos aceitosos.

 

 

Helado de Brandy con pasas (Reto “Alfabeto Dulce”)

Cuando leí que el reto del Alfabeto Dulce de este mes era con Brandy, debo reconocer que me descolocó un poco. Yo jamás lo hubiera elegido, no bebo alcohol ni los licores y demás forman parte de mi despensa habitual. Sin embargo, entendí al instante que esto era justamente lo enriquecedor de estas propuestas culinarias:meterte en la cocina de una forma que quizás por ti misma no lo hubieras hecho. Al principio pensé en chocolate o en café, pues son el matrimonio perfecto para esta bebida. Sin embargo, de forma rápida una vez más supe que no era lo que quería, pues esta combinación sí que la conocía y mucho. Un ejemplo de ello está en mis trufas de chocolate, así que no… eso no era lo que quería y lo que en un primer momento fue un “¿¿¿brandy???” se convirtió en un“¡¡¡brandyyyy!!!!”. Me puse a investigar por internet y en mis libros de repostería para inspirarme y al final me decanté por esta opción, helado de brandy con pasas. Estaba deseando de subir una receta de helado desde que por Reyes me regalaran la heladera de la Kitchen Aid pero por una cosa u otra y por probar y probar recetas para subir la mejor, no lo había hecho. Esta vez sería el momento perfecto y así ha sido. 

Por cierto, que nadie deje de leer si no tiene heladera, el helado que hoy os muestro queda igualmente rico tanto si la tienes como si no, pues el alcohol del brandy hará que vuestro helado quede rico y supercremoso, eso sí, comerlo rápido que se derrite :-)

helado de brandy con pasas

Ingredientes (para un litro de helado):

70 ml. de brandy

250 ml. de nata para montar (35% M.G.)

3 yemas de huevo

500 ml. de leche entera

50 g. de caster sugar (en su defecto, azúcar glass)

75 g. de pasas

1 cta. de extracto de vainilla

 helado brandy pasas

Elaboración:

Macerar las pasas en el brandy durante mínimo 8 horas (yo las dejé toda una noche).

Con ayuda de una batidora de mano, mezclar en un recipiente el azúcar, la leche, las yemas de huevo y el extracto de vainilla. Meter esta mezcla en el frigorífico hasta que esté muy fría.

Montar la nata y añadir a la mezcla anterior con ayuda de una espátula o similar haciendo movimientos envolventes para evitar que la nata baje mucho.

Llegados a este punto hay dos opciones según tengas o no heladera:

1.- Con heladera:

Echar la mezcla en la heladora y seguir las indicaciones del fabricante. 

Si usáis como yo la heladora de la Kitchen Aid, tan solo hay que batir la mezcla a velocidad 1 durante unos 15 minutos. En los últimos minutos introducir las pasas reservadas y el brandy y seguir mantecando hasta que el helado tenga la textura deseada.

Introducir el helado en un recipiente hermético cubriendo la superficie con papel vegetal de horno. Guardar en el congelador varias horas antes de comerlo y sacar unos 10 minutos antes de consumirlo para que tenga una textura agradable.

2.- Sin heladera:

Añadir las pasas y el brandy. Congelar la mezcla en un recipiente sin tapa e ir cada media hora sacando el helado y batiéndolo un poco con las varillas o un tenedor unos 3 ó 4 minutos, durante dos horas o un poco más hasta comprobar que ya está duro y no lo podemos trabajar. Igualmente, os aconsejo sacar unos 10 minutos antes de consumirlo para que tenga una textura agradable.

El hecho de no tener heladera no significa un helado peor tan sólo que la elaboración resulta más tediosa pero nada más.

helado de brandy con pasas

Os animo a hacerlo. Estoy segura de que será un éxito. Agradezco muy mucho a Magdalena de Dulces Postres el haber escogido este original ingrediente.

Hasta prontito!

Te vendrá bien saber que:

-Este mismo helado se puede elaborar con ron en vez de brandy.

-La cantidad de brandy y pasas puedes variarla según tu gusto. 

Cotton Cake (Pastel de queso japonés)

Hoy os traigo una receta realmente deliciosa, tanto que conforme escribo e inserto las fotos en esta entrada, salivo al recordarlo, cual perro de Paulov!

Espuma… algodón… vainilla… No se cómo explicarlo; sólo me salen palabras sueltas, así que vais a tener que hacer la receta para poder disfrutarlo también vosotros. Cada bocadito es como si pellizcases una nube y la metieras en tu boca. Pero no nube de chuche, nube del cielo :-)

Cotton Cake

Ingredientes (para un molde redondo de 8¨)

250 g de queso crema (tipo Philadelphia)

50 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)

100 ml de leche entera

1 cda. de jugo de limón  o de esencia de vainilla

60 g de harina

20 g de harina de maíz (Maicena)

6 huevos (separando las claras y las yemas)

140 g de azúcar glass 

1/2 cta. de cremor tártaro o una pizca de sal, en su defecto

cotton cake

Elaboración:

- Engrasar con spray desmoldante (o con mantequilla+ harina) un molde bastante alto y que no sea de silicona ni tampoco desmontable, si es posible.

- Precalentar el horno sin aire a 200ºC.

- Poner en un bol el queso, las yemas, la leche, la mantequilla y el aroma elegido (limón o vainilla). Batir muy bien hasta conseguir una crema sin grumos y homogénea. Yo se que ha llegado ese punto cuando la miro y me gusta hacerlo… cuando da gusto ver su brillo y textura :)

- Mezclar las harinas, tamizarlas e incorporar poco a poco a cucharadas en la mezcla anterior. Mezclar con cuidado.

- Montar las claras a punto de nieve con el cremor tártaro y con el azúcar. Por si alguno de vosotros no sabe este truquillo, hay que añadir el azúcar a mitad del batido de las claras para evitar así que las claras no monten.

- Incorporar las claras batidas a la mezcla de queso muy poco a poco y siempre con movimientos envolventes. Esto es muy importante, pues si lo hacéis de un modo brusco el aire de las claras montadas se perderá y el pastel perderá su aspecto mullido y al paladar simplemente estará rico pero no será… mmm!

- Verter la mezcla en el molde, ya preparado con anterioridad. Meter al horno dentro de otro recipiente con agua para hornear al baño maría. El tiempo será de una hora aproximadamente, pero repartido del siguiente modo: 200º los primeros 15 minutos, 160º el resto del tiempo hasta comprobar con un cake tester  o similar que ya está hecho, como con cualquier bizcocho.

- Para sacarlo del horno, dejar dentro 10 minutos pero con la puerta del horno abierta para evitar así que baje mucho con el cambio de temperatura no obstante, es normal que baje un poco.

 cotton cake

Te vendrá bien saber que:

- El cremor tártaro es un polvo blanco e inodoro que aunque pueda parecer lo contrario por su nombre raro, es un producto natural que se obtiene de los sedimentos que se producen con el envejecimiento del vino. Se utiliza entre otras cosas en repostería, principalmente para estabilizar las claras y aumentar su volumen. Ya es más fácil encontrarlo; bien por internet, bien en cualquier tienda especializada de repostería que tengáis cerca. Vamos, que ya no hace falta irse a Gibraltar como me pasó a mi, la primera vez que quise hacerme con él.

- En mi caso, como veis, no utilicé ninguna cobertura, sin embargo si echáis un vistazo en red hay multitud de variantes: con mermelada (como un cheescake al uso), con azúcar glass, de colores… Imaginación al poder!

- El horneado es una parte importantísima en cualquier bizcocho pero en el Cotton Cake, aún más si cabe. No podéis abrir la puerta durante el horneado, NUNCA. Es una mezcla muy delicada y el cambio de temperaturas le afecta enormemente, de ahí que haya que dejarlo 10 minutos en el horno con la puerta abierta.

- ¿Por qué hornear al baño maría? Para conseguir que la cocción sea muy delicada y poder conseguir la textura mmm. Aseguraos antes de comenzar hacer esta receta de que tenéis una bandeja de horno con bastante profundidad o un buen recipiente para ello. Por eso, también indicaba en la receta que el molde no fuese desmontable. Hay gente que los usan, sin embargo a mi no me convencen porque hay mucho riesgo de que entre agua y estropee la mezcla. En cualquier caso, si lo usáis desmontable, envolver con varias capas de papel de aluminio!!

Crumble P&P (de peras y plátanos)

Ay Dios mío! cuánto retraso!!! y es que esta receta me la pedisteis por facebook hace ya bastante tiempo y aunque la había hecho y las fotos también estaban listas, por el mogollón de cosas que a veces llevamos en el día a día no he tenido forma humana de sentarme delante del ordenador a escribir este post. ¿Me perdonáis? 

crumble de peras y plátanos

Como he comentado, en facebook me pidieron la receta pero no era ésta exactamente, sino la de un apple crumble. Sin embargo, me he tomado la licencia de hacer esta variante por tres motivos: 

1.- La manzana es una de las frutas que menos me gustan.

2.- El apple crumble es muy muy conocido.

3.- Con esta receta podéis obtener el apple crumble con tan solo modificar las peras y plátanos por manzanas.

Y para aquellos que no lo sepáis, este postre es de origen inglés y parece que surgió tras la Segunda Guerra Mundial cuando se asignaban las famosas cartillas de racionamiento. Los restaurantes también sufrieron modificaciones, entre ellas estaban elaborar menús que no estuvieran conformados por más de tres platos, ni costar más de cinco chelines.

Así, surge el crumble. Postre simple, sencillo y hecho con ingredientes muy básicos. Por eso a partir de ahora, cuando veáis que en el frigo hay alguna fruta que comienza a ponerse pocha atacad con este postre. 

Y después de este rollo que os he soltado vamos con la receta:

Ingredientes (para 4 raciones):

2 peras 

2 plátanos

30 g. de azúcar moreno

30 g. de mantequilla sin sal

1 rama de canela

Un puñado de nueces troceadas

Para el crumble:

70 g. de harina

45 g. de mantequilla sin sal muy fría

45 g. de azúcar

10 g. de azúcar avainillada

Elaboración:

-Precalentar el horno sin aire a 180º.

-Pelar y cortar la fruta en trozos pequeños y homogéneos. Colocarla en una fuente  o cualquier otro recipiente de cristal junto con el azúcar moreno, la canela y la mantequilla en trozos. Cubrir el recipiente con film y meter 10 minutos en el microondas a 800 W. Pasado este tiempo habremos obtenido una especie de compota.

-Pasar la compota a una fuente de cerámica o donde queráis servir el postre pero teniendo en cuenta que debe soportar el calor del horno. Añadir las nueces picadas al grosor que más os guste.

-Ahora es el momento de hacer el crumble, o lo que es lo mismo la cobertura a base de harina y mantequilla. Para ello en un bol añadir la harina y el azúcar. Mezclar bien con una espátula o cuchara e ir añadiendo la mantequilla en trocitos pequeños y como he indicado anteriormente, MUY FRÍA para ir deshaciéndola con los dedos poco a poco. Debe quedar como si fueran migas de pan pero esto también va en gustos, si os apetece más gruesa pues solo tenéis que deshacerla algo menos. En cualquier caso, debe resultar una mezcla con aspecto arenoso.

-Repartir sobre la fruta que teníamos reservada y hornear durante unos 30 minutos aproximadamente. La superficie debe quedar bien doradita como veis en las fotos.

crumble de pera y plátanos

Buen provecho!

Te vendrá bien saber que:

-Aunque se supone que este postre se sirve templado o caliente, para mi mucho mejor en frío y junto a una bola de helado o una crema inglesa.

-Me quedé con las ganas de realizar este crumble con vainilla en vez de canela, debe estar también muy rico. ¿Alguien se anima?

- Una variante muy rica y saludable es añadir copos de avena y miel en la cobertura.

 

 

Mis trufas de chocolate

Como diría el padrino de mi hijo pequeño, todo lo que lleva leche condensada está rico. Yo estoy completamente de acuerdo con él, por eso estas trufas que os traigo hoy gustan tanto, porque llevan el ingrediente maldito. Seguro que a vosotros también os pasa que abrís la lata y ya no hay marcha atrás. Intentas tomar solo lo que queda pegado a la tapadera, después dices “un poco más” y tomas una cucharadita pequeñita y después otra… hasta que dices eso de “cierra la lata ya y quítala de mi vista por favor!!!”

trufas de chocolate

 

Ahora que estamos a pocos días de San Valentín creo que es una opción estupenda, ¿no opináis lo mismo? Un Te Quiero suena muuuucho mejor con chocolate que sin él y si lo habéis hecho vosotros mismos mejor que mejor. Aunque como me habéis comentado ya más de una aquí en el blog o por facebook, si no os apetece avisadme a mi que yo lo hago encantada por vosotras ;-)

La receta de estas trufas de chocolate juraría que pertenece a Eva Arguiñano, ya que la tengo desde hace muchos años apuntada en el cuaderno amarillo de los 90´s donde aún conservo las anotaciones que mi madre me hacía cuando salía de viaje de cómo hacer unos spaguetti salteados con puerro o cómo pedir en la pescadería!!! Esto demuestra que cualquiera puede hacer repostería, la cuestión es ser organizados y ponerle ganas, jajaj!

Como os decía, creo que esta receta pertenece a Eva Arguiñano, sin embargo no la he encontrado actualmente en su web, así que con su permiso las he bautizado bajo el nombre de “MIS trufas”, pues no se cuántas veces las he hecho a lo largo de mi vida ni tampoco cuántas veces mis amigos y familiares me las han pedido y también porque os muestro la receta ligeramente modificada. He jugado con las proporciones de leche condensada y los distintos tipos de chocolate hasta encontrar el resultado que más me ha gustado, pero como siempre, es cuestión de que vosotros hagáis las vuestras según seáis más de chocolate negro, con leche o blanco.

trufas de chocolate

La receta es bien sencilla y con ingredientes de andar por casa, vamos con ella:

Ingredientes (para unas 30-32 unidades de unos 10 g.):

100 g. chocolate negro

100 g. chocolate blanco

50 g. chocolate con leche

180 g. leche condensada

50 g. mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)

Un chorrito de brandy (opcional)

Fideos de chocolate, coco rayado, etc. para decorar

 

Elaboración:

Derretir en un bol apto para microondas o al baño maría los chocolates. Como ya os he dicho otras veces, si optáis por el micro ojo con quemar el chocolate y si optáis por el baño maría ojo con las gotitas de vapor que lo estropean sin  remedio (chocolate + agua= desastre total!!!)

Añadir la mantequilla ya fuera del fuego cortada a trocitos e ir removiéndolo todo para conseguir que con el calor residual del chocolate se vaya derritiendo la mantequilla. Una vez conseguido y tengamos una mezcla homogénea, es el momento de añadir el ingrediente maldito!, o lo que es lo mismo, la leche condesada y volver a repetir la operación, es decir remover hasta integrar todo bien.

Por último, y para potenciar más aún el sabor del chocolate, añadir un chorrito de brandy y volver a remover.

La mezcla resultante se mete en el frigorífico, envolviendo el bol con papel film y lo dejaremos reposar por lo menos un par de horas o como hago yo, de un día para otro. Como con las galletas de mantequilla, así me parece menos trabajo.

Y ya quedaría lo mejor, darle forma de bolitas y rebozar en fideos de chocolate, como he hecho yo con las de la foto, o en coco rayado, azúcar de colores, etc.

No os empachéis!!! y disfrutadlas mucho.

 

trufas de chocolate

 

 

Te vendrá bien saber que:

-Elige chocolates de buena calidad, es la base para que te salgan solo unas trufas ricas o espectaculares!!!

-Si quieres hacer más o de un tamaño mayor, puedes doblar las cantidades de los ingredientes y elaborarlas del mismo modo que indico.

-Añade trocitos de frutos secos muy picados, es otra opción deliciosa.

-Estas trufas se conservan durante varias semanas muy bien en el frigorífico en un recipiente hermético.

-Puedes presentarlas en una cajita (como en la foto), en cápsulas, envueltas como caramelos…

Tarta de Zanahorias

Cuando os propuse en la página de facebook que me contaseis el postre, dulce, tarta o aquella receta que nunca os salía para intentar colaborar con vosotros y remediarlo, María me comentó que era la tarta de zanahoria con cobertura de queso la que no conseguía elaborar bien. ¿El motivo principal? Pues como ella escribió textualmente “el bizcocho sale mazacote”. A partir de ese instante lo creáis o no, me sumergí en internet, en mis libros y sobre todo en mi cocina para conseguir esa receta que María esperaba. ¿Cómo no iba a hacerlo? ¿Sabéis la ilusión que me hizo que alguien estuviese ahí detrás de la pantalla confiando en mi? Como decía aquel anuncio: Subidón, subidón!! 

Como era de esperar viniendo de mi, las pruebas de recetas ya publicadas quedaron para la historia de este post porque finalmente hice la mía propia.

¿Cómo es mi receta? Tengo que decir que si por mi fuese, yo solo me hubiese quedado con el bizcocho, sin cobertura ni nada de nada. Es un bizcocho taaaan rico que a mi parecer todo lo que se le incluya está demás. Pero como María quería cobertura de queso pues dicho y hecho.Como os decía, os traigo una tarta de zanahorias jugosa, como no podía ser de otro modo y sencilla en sus ingredientes y elaboración. De todos modos, la cobertura elegida comparada con otros frostings similares, me gusta porque su contenido en azúcar es mucho menor que en otros y además al llevar nata podemos prescindir de la mantequilla que por lo menos a mi, no termina de convencerme en este tipo de preparaciones. Si también es vuestro caso tenéis que probarlo.

Os puedo decir que hay mil y una versión de esta tarta y todas muy ricas por eso, al final de esta entrada en las notas finales, os comento otras opciones para que podáis hacer vuestras variaciones a partir de esta misma receta que os muestro y así adaptarla a lo que más os guste. 

Como veis no queda nada mazacote. Qué ilusión! objetivo conseguido :-)

porción tarta

Ingredientes (para molde de 18 cm de diámetro):

Para el bizcocho:

300 g. de zanahorias

120 g. de harina de todo uso

80 g. de harina integral

10 g. de levadura en polvo

130 ml. de aceite de girasol o de oliva virgen extra suave

4 huevos

150 g. de azúcar

50 g. de azúcar moreno

Una pizca de sal

Para el frosting:

200 g. de queso crema (tipo Philadelpia)

75 g. de azúcar glass

200 g. de nata para montar (35% MG.)

tarta zanahorias

Elaboración:

Precalentar el horno a 180º.

Con ayuda de un robot de cocina o similar, picar o triturar las zanahorias junto con el aceite, según queráis que se noten más o menos los trocitos de zanahorias y reservar. Yo os recomiendo que la trituréis o piquéis bien finita, me da la sensación que aumenta la humedad que aporta al bizcocho y es más agradable al paladar. No hay que olvidar que la zanahoria es una verdura y lo más seguro es que asuste a vuestros comensales.

Batir con las varillas los huevos con los dos tipos de azúcar hasta conseguir que queden bien espumosos y añadir a la pasta de zanahorias que teníamos reservada. Volver a batir toda la mezcla hasta que se integre todo bien.

Añadir los dos tipos de harinas, la levadura en polvo y la sal tamizadas y mezclar hasta que quede una mezcla homogénea.

Echar la mezcla resultante en un molde previamente engrasado y hornear a unos 90 minutos o hasta que al pinchar con una aguja o similar salga limpia.

Dejar enfriar en el molde unos 10-15 minutos y desmoldar para dejar que enfríe por completo en una rejilla.

tarta de zanahorias

Para elaborar el frosting o cobertura, tan solo tendremos que hacer lo siguiente:

Montar la nata y reservar en el frigorífico.

Mezclar el queso con el azúcar glass y cuando estén ambos bien integrados añadir la nata reservada haciendo movimientos envolventes con una espátula de silicona o similar para que no se baje y listo.

frosting

 

Para montar la tarta tenéis varias opciones, en mi caso o mejor dicho, en este último caso, opté por cubrirla sólo por encima pero hice otras que estaban cubiertas enteras, es decir también los laterales (tipo Layer Cake) y con una o dos capas de relleno. Tenedlo en cuenta para hacer más cantidad de frosting.

Éxito asegurado, ya me contaréis! Y lo dicho, si os apetece que os ayude solo tenéis que hacer como María y comentarlo aquí en el blog o por Facebook!

Gracias.

 

Te vendrá bien saber que:

-El hecho de utilizar parte de la harina integral es por conservar algo de la Carrot Cake original y porque combina muy bien con la zanahoria, algo rústico diría yo. Puedes utilizar harina de todo uso en su totalidad, el resultado es igualmente excelente. Del mismo modo ocurre con el azúcar, puedes usar de un solo tipo.

-Otra opción muy rica es añadir frutos secos. ¿El más habitual en esta tarta? nueces picadas. Si os gusta los cambios de texturas al paladar es una opción estupenda. ¿Por contra? el corte de la tarta es más feo a la vista.

-Utilizar zanahorias de buena calidad es esencial, ya que es el ingrediente básico. No sirve utilizar unas cuantas tristes zanahorias que tengas en el cajón del frigo. Necesitas zanahorias frescas para que aporten humedad y no quede mazacote :-)

-Para conseguir que la nata monte bien un buen consejo es que esté muy fría, incluso puedes meter en el congelador unos minutos antes de utilizarla pero cuidado no la olvides y la congeles!!

-Puedes sustituir el aceite por mantequilla sin sal, el bizcocho será más denso y muy rico también.

-Mi horno suele tardar bastante más que la mayoría en hornear los bizcochos. Lo tengo comprobado. Por eso, te recomiendo que a partir de los 45-60 minutos estés muy pendiente porque quizás ya esté hecho por completo.

-Para decorar yo utilicé unos sprinkles de colores anaranjados que combinaban muy bien con el interior de la tarta y unos preciosos molinillos de papel que me regaló hace años mi buena amiga Celia. Puedes hacer lo mismo o decorar con lo que más te guste: trozos de nueces picadas, azúcar glass si solo haces el bizcocho… imaginación al poder!

 

Plum Cake Nati

Este plum cake  que veis en la foto lo preparé para mi madre para celebrar su jubilación. Desde que tengo uso de razón conozco su debilidad por este pastel. Casi puedo ver su gesto al comerse un pedacito… Mmm! es lo único capaz de decir. Lo saborea muy lentamente y se entretiene mirando los pedacitos de fruta escarchada, pasas o lo que lleve. Ella es así, paciente, tranquila, estable emocionalmente y enormemente equilibrada. Capaz de disfrutar de un trozo de pastel durante largo rato y valorar ese momento como algo de mayor importancia.

Aún recuerdo cuando por el año 88, recibió aquella llamada telefónica que la sumergiría de nuevo al mundo laboral hasta este pasado jueves día 9 de enero en que le ha puesto fin. Todos estos años y muchos otros antes de que mi hermana y yo naciéramos, ha sido una persona intachable, llena de inquietudes y perfeccionista en su trabajo. Todo aquel que coincidía con ella laboralmente me decía lo mismo: ¡Qué trabajadora es! ¡qué bien lo hace!…  Yo siempre estaba en sus diferentes destinos y oficinas, he conocido sus horarios, su media hora de desayuno (y cuando digo media hora, digo 30 minutos exactos que debía aprovechar para acribillarla con alguna de mis charlas). Tanto la he seguido que me gané el apodo de lapita en mi familia.

Era su imagen sosteniendo un teléfono bien grande y de color rojo que teníamos en el salón de casa mientras respondía a esa llamada, la que saltaba a mi cabeza como un resorte cuando iba a recogerla el jueves. No quería, no podía, perderme ese momento por nada en el mundo. Quería abrazarla y decirle lo orgullosa que me siento de ella. Aunque ella ya sabe lo mucho que la admiro.

Estoy segura que ha sido de ella de quien he heredado mi constancia y ganas de hacer bien el trabajo y lo que es más importante, disfrutar de la formación sea en el ámbito que sea.

plum cake

Cuando me puse a mirar recetas de plum cakes para elegir uno, me di cuenta de que ninguno era lo suficientemente bueno para ella, al menos para que casara exactamente con sus gustos. Algunos llevaban chips de chocolate, otros eran de miga ligera, etc. Nada de esto es lo que a ella le gusta, así que me decidí por inventarmelo. Hacer como un sastre un traje a medida. ¿Para quien mejor? Por eso lo he bautizado con su nombre, porque ha sido confeccionado según sus gustos. Espero que coincida con el vuestro.

Se trata de un bizcocho denso pero de miga húmeda por llevar manzana y miel, tanto que puede recordar ligeramente a la textura del puding.

Por cierto, con esta receta estrené mi nueva KitchenAid. ¡Qué maravilla! :-)

plum cake

 

Vamos con ella:

Ingredientes (para un molde alargado de 20x12x8 cm.)

175 g. de mantequilla sin sal y a temperatura ambiente

120 g. de azúcar moreno

2 huevos

1 cda. de miel de buena calidad (la mía de la Sierra de Huelva)

140 g. de harina leudante

110 g. de frutos secos al gusto, en mi caso: orejones de albaricoque, pasas de dos variedades (corinto y sultana), arándanos deshidratados y naranja escarchada.

Vino dulce para macerar los frutos secos

160 ml. de zumo de naranja natural

60 g. de manzana

55 g. de mazapán

2 cdtas. de canela en polvo

Elaboración:

Cubrir con el vino dulce las pasas, orejones, naranja escarchada y arándanos para macerarlos durante varias horas. Considero que con dos es suficiente pero yo las dejé ocho. Mientras más tiempo, más ricas.

Precalentar el horno a 175º sin aire.

Batir muy bien la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una mezcla homogénea y esponjosa. Unos 3 minutos a velocidad media.

Añadir los huevos (ligeramente batidos a mano) a la mezcla anterior y batir a velocidad baja hasta integrarlos poco a poco.

Añadir la miel y batir hasta integrarla.

Tamizar la harina junto con la canela y añadir un tercio de ésta a la mezcla anterior y continuar alternando con el zumo de naranja pero siempre acabando con la harina.

Colar los frutos que estaban macerándose en el vino y añadirlos junto con el mazapán y la manzana, ambos troceados en pequeños trozos. Mezclar a mano con ayuda de una espátula.

Verter la masa en el molde (previamente engrasado para poder desmoldar sin problemas).

Hornear durante una hora aproximadamente. Ya sabéis, pinchad con una aguja o palillo hasta que salga limpio.

Dejar enfriar sobre una rejilla durante unos 10 minutos para pasar a desmoldarlo y dejar que enfríe por completo en la rejilla.

¡Buen provecho!

plum cake

Te vendrá bien saber que:

-Puedes usar cualquier variedad de frutos secos o escarchada. Prueba con nueces, pistachos, ciruela, almendras… Admite cualquiera de ellos.

-La harina leudante es la que conocemos como bizcochona. Se encuentra ya en cualquier supermercado y se trata de una harina que ya lleva incorporada la levadura y por tanto, no necesita añadirse aparte. Si no tienes puede sustituirla por harina de todo uso + levadura en polvo en la siguiente proporción: 225 g. de harina común con dos cucharaditas de levadura en polvo. Ojo! no la confundas con la harina de repostería, ésta no lleva levadura incorporada.

-Existen variedades de manzanas más recomendables por su sabor y textura en el uso de repostería: Gala, Honeycrisp, Fuji, Golden delicious… Yo usé estas últimas.

-Puedes macerar en otra bebida que te guste: ron, brandy, licores de frutas, leche infusionada, té… Imaginación al poder!

-Controla la cocción y si ves que puede quemarse la parte superior de tu plum cake, cúbrela con papel de hornear. Problema resuelto.

-Sugerencia: estará aún más rico si se acompaña con un poco de nata montada o una bola de helado.

-Si no sois muy golosos en casa, puedes congelarlo en porciones y sacar cuando te apetezca.

Brownie de higos y avellanas

¡Qué susto me llevé anoche! Estaba escribiendo esta entrada que os pongo hoy pero que debió ser de ayer, cuando me fijé que había borrado por error todas las fotos del blog. Horror!! Esto de ser novata en el tema web me pasa factura muy a menudo y esta vez me asusté de verdad. Qué feílla estaba la web sin imágenes. Solo letras y letras… Las fotos son importantísimas para mi. No me compro un libro de cocina que no tenga buenas ilustraciones, que no me entren por los ojos. Tengo libros de repostería hasta en mi mesita de noche. Me paso casi la totalidad de mi tiempo libre mirando sus fotos, ingredientes, pensando en combinaciones… Así que definitivamente pienso que con la vista se come casi más que con la boca. ¿No os pasa?.

brownie+higos

Como os digo, la receta que os traigo hoy hubiese querido que  la tuvierais ayer Viernes, con todo el fin de semana por delante para que os animaseis más fácilmente a elaborarla. En realidad el paso de comprar los ingredientes quizás os lo podáis ahorrar, ya que a tan solo unos días de acabar las navidades es muy habitual tenerlos por casa.

Quizás para muchos de los que estéis leyendo esto ahora, el brownie sea vuestro postre favorito. Los amantes del chocolate estáis de suerte porque disfrutareis del sabor de chocolate pero muy potenciado gracias a la vainilla. Como os digo, este brownie de chocolate es rico, rico y yo os facilito una forma muy sencilla y rápida de hacer la única parte elaborada de la receta, preparar una crema pastelera.

La receta la he tomado de uno de mis libros favoritos de repostería hecha con chocolate: Chocolate de Julie Andrieu. Un día os lo mostraré (otro de mis planes junto con fotos paso a paso y videorecetas) como muchos otros que ocupan buena parte de las estanterías de casa. Es un libro muy peculiar, está lleno de fotos y recetas desordenadas, con tipografías diferentes y un diseño muy moderno. No tiene desperdicio.

He hecho algunas modificaciones pero pocas. He añadido más crema pastelera porque es uno de mis delirios culinarios y porque como apuntaba anteriormente, el sabor de la vainilla potencia aún más el sabor del chocolate y por el contrario, he añadido menos cantidad de higos secos porque consideré que ya eran suficientes. No quería que se notaran demasiado, solo un poco. El brownie clásico ya está demasiado bueno para andar modificandolo demasiado :)

Ingredientes (para un molde cuadrado de 20 cm):

100 g. de mantequilla sin sal

100 g. de azúcar

180 g. de avellana molida

1 cucharada colmada de maicena

2 huevos

50 g. de cacao en polvo sin azúcar

150 g. de higos secos

30 g. de avellanas enteras

180 g. de crema pastelera (receta más abajo)

Elaboración:

Precalentar el horno a 160º sin aire.

Cortar los higos en láminas y reservar.

La mantequilla debe estar blandita o por lo menos a temperatura ambiente mínimo 8 horas. Batirla junto con el azúcar hasta obtener una mezcla ligera y aireada, por lo que es conveniente hacerlo con batidora y no a mano.

Añadir los huevos uno a uno y siempre respetando los tiempos para que cada adición se integre muy bien en la mezcla.

Añadir el cacao, la maicena y las avellanas molidas.

Añadir la crema pastelera tibia o fría, nunca caliente.

Añadir los higos laminados y mezclar manualmente con una espátula.

Verter la preparación en el molde engrasado para poder desmoldar después sin problemas.

Espolvorear con las avellanas troceadas y hundirlas ligeramente como se ve en la foto.

Meter al horno durante unos 30 minutos. Una vez hayáis comprobado que esté cocido como siempre, con una aguja o palillo, sacar a una rejilla y en cuanto os sea posible y que no os queme, desmoldar y dejar enfriar en la rejilla por completo. ¿Por qué? para evitar que el brownie nos quede seco, ya que si lo dejamos enfriar en el molde seguirá cociéndose por el calor residual que desprende el molde.

Os aconsejo degustarlo con un buen vaso de leche fría como manda la tradición anglosajona… mmm!

 

brownie+higos

Te vendrá bien saber que:

-En la receta original indica que se corte a cuadraditos. Yo preferí presentarlo entero y cortar las porciones después.

-Podéis utilizar cualquier fruto seco que os guste o que como os decía os haya sobrado de estas fiestas, estará igualmente sabroso: almendras, orejones, ciruelas, pistachos… pero ojo! aseguraos que no tengan sal añadida. 

-Me quedé con las ganas de macerar en ron o vino dulce los higos secos, creo que le daría un toque espectacular. Si alguien se anima que me cuente por favor!!

-La crema pastelera podeis hacerla de un modo más o menos elaborado. Yo os dejo una opción intermedia que uso mucho y da muy buen resultado:

Ingredientes (para 500 ml):

500 ml. de leche entera

2 yemas de huevo

De 3 a 6 cucharadas de azúcar (según os guste más o menos dulce y dónde vayáis a utilizarla, pues quizás la incorporéis a una mezcla ya suficientemente azucarada)

De 40-60 g. de maicena (según os guste más o menos espesa e igualmente, dónde vayáis a utilizarla y os convenga una mayor o menor consistencia)

Esencia de vainilla al gusto

Elaboración:

Mezclar bien todos los ingredientes con ayuda de una batidora.

Verter en un cazo y llevar a ebullición a fuego medio. Remover y remover continuamente para evitar que se formen grumos.

Una vez que hierve espesa muy rápidamente. Retirar del fuego y dejar que enfríe a temperatura ambiente. A disfrutarla!

Flan rapidísimo de Baileys y receta doble

¿Tenéis ya postre para esta Nochevieja?  Si aún no lo tenéis claro y sois vaguetes para entrar en la cocina pero no queréis dejar pasar la oportunidad de hacer algo casero, rico, sencillo y que sorprenda a vuestras familias y amigos, esta es vuestra receta.

Además aprovechando este flan, hoy os indico también cómo hacer vuestra propia crema de whisky en casa en menos de un minuto! De nuevo os dejo sin excusas para poneros el delantal y preparar un postre.IMG_9380

Este flan que veis en la foto me lo encargaron para la hora del cafelito para un cumpleaños junto con una tarta que también os mostraré otro día. La receta la descubrí, como otras muchas, en el blog de Kanela y Limón, otro clásico entre mis blogs de cabecera.

Simplemente os copio la receta.

Ingredientes:

800 ml. de leche entera

130 g. de preparado para hacer flan

200 ml. de Baileys u otra crema de whisky

Algo de caramelo líquido para el molde

Elaboración:

Mezclamos la leche con el preparado para flan y lo ponemos al fuego. Cuando comience a hervir separamos del fuego y le añadimos la crema de whisky. Volcamos la preparación en un molde acaramelado. Dejamos enfriar bien en el frigorífico (mejor de un día para otro) y servimos.

Como os comentaba al principio, esta entrada tenía doble receta. Si os apetece hacer también la crema de whisky os digo cómo. Tardaré más en escribir la receta que en hacerlo… fácil, fácil:

Ingredientes (para 500 ml.): 

370gr de leche condensada
80 g.  del whisky
80 g. de café recién hecho o 2 cdtas. de café instantáneo
1 cucharadita de esencia de vainilla

Elaboración:

Poner todos los ingredientes en un bol y batir unos segundos hasta mezclar bien todos los ingredientes. Meter en una botella o donde elijáis y guardar en el frigorífico. Listo!!!

Te vendrá bien saber que:

-Se aconseja conservar en el frigorífico.

-Se mantendrá en perfecto estado unas 3 semanas o un mes.

-Recuerda agitar antes de servir.